viernes, 17 de febrero de 2012

TRABAJANDO LOS TEXTOS

Querido Arco certero:

Hola , soy tu suegra y te escribo para contarte como Ojo de Nube salvó al poblado.

Una mañana nos trasladábamos a la montaña cuando el niño le dijo a su madre “dientes afilados”.

Entonces, Abeto Floreciente grito ¡cuidado, puede haber pumas por aquí! De unos matorrales salieron unos lobos. El que parecía el jefe de la manada se lanzó contra un guerrero y en ese momento una flecha se clavó en su lomo. La manada se fue asustada. Aún el cuerpo del lobo caliente lo pusieron en la rastra donde estaba el niño,y así el chico salvó a su aldea y aprendió como era la muerte.

Un fuerte abrazo.

Luz Dorada



Texto realizado por:

Paloma Silenciosa (Carmen Flores 5ºA)

Puma Ardiente (Martín Muñoz 5ºA)